No hicimos el algoritmo maestro. Montamos una orquesta.
Esta semana todo el mundo miraba a GPT-6 y a Opus 5.5. A mí me hizo parar un modelo que no escribe ni una palabra, y me devolvió a The Master Algorithm de Pedro Domingos.
Esta semana todo el mundo miraba a GPT-6 y a Opus 5.5. A mí me hizo parar un modelo que no escribe ni una palabra, y me devolvió a The Master Algorithm de Pedro Domingos.
CORAL, de Meta, mete un agente LLM en bucle cerrado sobre un recomendador en producción. Lo interesante no son las cifras: es dónde decidieron enchufar el modelo.
Claude Code escribe el guion de orquestación, lanza una flota de subagentes y la coordinación no cuesta ni un token. Tercera entrega de la serie: del bucle al grafo que se ejecuta solo.
Hay una veintena de especificaciones para darle identidad a un agente de IA y casi ninguna está terminada. Pero el problema serio es otro: SCIM y SPIFFE trabajan en escalas de tiempo incompatibles, y el punto donde se tocan no lo cubre nadie.
Google publicó un whitepaper de 51 páginas sobre el nuevo ciclo de vida del software con vibe coding. El marco conceptual —el espectro, Agente = Modelo + Harness, el modelo fábrica— es excelente. El aparato estadístico se cae a la primera pregunta. Reseña capa por capa, con las nueve cifras de cabecera trazadas a su…
Graphify convierte un repositorio en un grafo de conocimiento determinista, sin embeddings y sin coste de LLM. Su benchmark es de los mejores del sector — y contiene la fila que desmonta su propio titular: cuatro milésimas sobre un híbrido RRF clásico. Análisis técnico del pipeline, lectura crítica de las cifras y el problema de…
Un paper de agosto propone dejar de instalar skills en los agentes de IA y empezar a llamarlas por su nombre. La idea es buena y el diagnóstico es mejor. La implementación lleva tres semanas en GitHub, tiene dos forks y un paquete que todavía no existe.
El gobierno de agentes suele discutirse como doctrina. Nosotros lo bajamos a un banco de pruebas: un gatekeeper de ~200 líneas, microVMs clonadas en caliente y cuatro modelos intentando —sin saberlo— saltarse las reglas. Los números, la matriz de inyección de prompt y las dos fugas que más nos enseñaron.
Los runtimes de agentes han convergido en la misma arquitectura y casi el mismo precio. La pregunta interesante ya no es cuál comprar: es qué hace cumplir de verdad el que ya tienes, y dónde empieza lo que te toca construir a ti.
Los cuatro patrones de Andrew Ng siguen siendo el vocabulario correcto, pero el eje real de la arquitectura agéntica no es cuántos agentes tienes: es dónde vive el estado. Un recorrido honesto de loops a grafos, con lo que ha cambiado desde 2024.